sábado, abril 28, 2007

Cuando...

2007.abr. 28


Te amo...

Cuando haces como que no entiendes mis indirectas

Te amo...

Cuando me esquivas la mirada

Te amo...

Cuando me confesabas tus intenciones

Te amo...

Cuando escribes para ella

Te amo...

Cuando comienzo a olvidarte

Te amo...

Cuando debo mentirte y fingir que no siento nada

Te amo y me arrepiento...

Cuando pienso que todo eso sea tal vez lo que tú deseas

martes, abril 24, 2007

Promesas

2007.abr.24


Prometo...

Que nunca más volveré a quejarme de nada

Que eras, eres y serás siempre los sueños prohibidos

Prometo cazar las libélulas que se esconden en las nubes

Prometo traerte cada noche un millón de estrellas

Prometo que nunca más me verás a tu lado

Prometo que siempre estaré cuando me llames

Prometo escribirte mil y una canciones de amor

Prometo que jamás leerás una nueva carta

Prometo que cerraré nuestra habitación con llave, esta vez para siempre

Prometo que buscaré las verdades en tus miradas, y no volverás a oír mis silencios



Prometo que no volverás a ver tu taza vacía en la mesa, sola, una mañana más

Prometo que te escucharé toda mi vida

Prometo que cada suspiro mio será para ti, si es lo que no quieres...


A cambio sólo pido....




Que vuelvas a sonreír otra vez como siempre
Que devuelvas la luz a tu mirada
Que dejes de querer distanciarte de todos
...o de mi

domingo, abril 08, 2007

Valse

2007. abr. 8

Escuchas la música. Cierras los ojos, haces eso que tanto anhelas hacer. Dejarte arrastrar por la dulce oscuridad que está dentro de ti, esa misma de la que el resto del mundo, la realidad, te obligan a huir.

Cierras los ojos, y te sientes liberada, tu pecho pesa ahora menos, ya no hay tanta angustia en tu garganta, las lágrimas se sienten más libres para salir. Sigues sin saber porqué deberías llorar, y no reír, sigues sin comprender porqué, cuando no sabes qué sentir, te ves obligada a sentirte triste, y sola. Te rebelas ante esa posibilidad, tras años de sumisión. Gritas al viento :¡¡NO QUIERO!!, pero no hay nadie para escucharte gritar, para observar la expresión de triunfo medrada en tu rostro. Piensas que si hubiese alguien más contigo, tu expresión será más segura, más firme... Pero como siempre, todos los sucesos verdaderamente importantes ocurren en la soledad y en la oscuridad de nuestra alma, tras los párpados cerrados de nuestros ojos.

Sigues oyendo el piano. Echas los hombros hacia atrás. Sonríes, y tratas de cantar, de bailar, de un modo lo más extravagante posible, haces ejercicio, comes manzanas...lo haces todo para poder luchar contra esa balanza que no puede inclinarse hacia la alegría porque si, y sin embargo si puede hacia la tristeza. Duras, ¿cuánto? ¿Dos?, ¿tres días? Luego vuelves a ver otra vez eso de lo que intentabas huir sin darte cuenta, y te vuelves a preguntar por qué hace que te sientas tan sola y triste... te lo preguntas, y tratas de buscar la respuesta. Hasta que piensas que tal vez no encuentres la respuesta porque no has formulado la pregunta adecuada; que tal vez es porque NO debes formular ninguna pregunta, simplemente aceptarlo. Y lo haces. Lo aceptas. Y en tu corazón vuelve a emanar una dulce y cálida luz cada vez que lo ves, que lo recuerdas, una luz enorme, brillante, que llena tu pecho por completo de paz, capaz de cegar, pero que no lo hace para no dañar tus ojos. Después te das cuenta de que esa luz no emana sólo de ti, sino que también emana de él, la misma cálida y brillante luz. Te preguntas por qué. Lo miras, y te preguntas también si él sabe que la tiene, esa luz. Piensas en preguntarle, pero no te atreves. Sin embargo sigues observando el brillo. Primero el de él, luego el tuyo, y te das cuenta, de que no son dos brillos individuales, que no empieza en uno y termina en otro; te das cuenta de que esa luz os une, a ambos, de una manera especial, imperceptible, mediante un lazo fuerte, que va más allá del amor, de la amistad, del cariño o de la pasión...

Entonces te sientes alegre. Saltas, bailas, ríes y lloras a la vez. Lo abrazas, hablas con él. Y cuando te contesta siempre te asalta una duda: ¿Y si él no ve el mismo lazo que tú? ¿Y si él no lo siente? ¿Y si no lo llega a sentir nunca? O lo que es peor... ¿Y si realmente no existe ningún lazo, ninguna luz? Tiemblas de miedo ante esa posibilidad, y vuelves a acurrucarte en tu rincón, con los ojos cerrados, incapaz de mirar a las respuestas a la cara, o tal vez incapaz de mirarte a ti misma a la cara. ¿Por qué? No lo sabes.

Pero luego llega él, y te das cuenta de que ya no sientes como antes, que el sentimiento pesa menos, no es tan agresivo y doloroso, y eres capaz de agradecer, y de seguir sin necesitarlo a tu lado constantemente. Era eso lo que necesitabas entender, comprender y aprender. Ahora puedes seguir viviendo.





sábado, marzo 31, 2007

El Abra del Yumuri

2007.mar.31





"En la zona que hoy conocemos como la provincia de Matanzas (Cuba), vivió un joven cacique que se encontraba celebrando con todos los de su tribu el nacimiento de su primera hija, a la cual llamaron Coalina.


Todos en el lugar venían a rendirle homenaje y a traerle numerosos regalos a la pequeña que recién acababa de nacer, hasta que llegó ante el cacique un anciano behique que le dijo:


- Cuida a tu hija, y por favor, no dejes que se enamore jamás.


El tiempo fue pasando y Coalina fue creciendo y poniéndose cada vez más hermosa, tanto que ya estaba llamando la atención de los indios del caserío. Mas su padre, recordando la profecía dicha por el viejo behique, se la llevó a una cueva situada en una de las montañas que rodean el valle Yumuri. La fama de la belleza de la muchacha creció tanto que llegó hasta donde hoy conocemos como la provincia de Camaguey, donde por aquel entonces, vivía un joven llamado Nerey, el cual al saber de la belleza de la joven que habían tenido que llevar a la cueva de las montañas, se enamoró tanto de ella que no comía ni dormía, y sólo pensaba en ir a verla.


Un día, el joven Nery no aguantó más decidió partir, dejó a su gente para ir en busca de su amada.


Él viajó enfrentándose a todo obstáculo que se le ponía en el camino, hasta que luego de su largo viaje, llegó a las cercanías de la tribu de Coalina, una vez allí, se informó del paradero de la muchacha, y cuando estuvo al entrar a la cueva, la tierra tembló, pero eso no fue impedimento para él. Cuando ambos se vieron ya era de noche, y ella, al verlo, comenzó a sentir los primeros síntomas del amor, y cuando él se le acercó, ella miró hacia una montaña cercana, donde vio al anciano behique de blancos cabellos que le sonreía.


Coalina y Nerey se abrazaron y ene se momento la tierra tembló nuevamente abriendo la montaña en dos, y un enorme hueco que llegaba hasta el centro de la tierra que arrastró hacia sus adentros a Nerey que llevaba a Coalina en sus brazos.


A este lugar lo conocemos hoy día como el Abra del Yumuri, y dicen que en las noches de Luna Llena, cuando el viento sopla cerca del abra, va murmurando: 'Coalina.....Nerey.....Coalina.....Nerey......' "

lunes, marzo 26, 2007

Juego de niños

2007.mar.26


Erase que se era, una princesita, que vivía en un castillo con un dragón muuuuuuuy grande, y con muuuuuucha mala ostia. Y resulta que un fausto día, un flamante corcel con su caballero andante, decidió parar en ese castillo para rescatar precisamente a ESE dragón. La princesa suplicaba y rogaba la corcel que se lo pensase, que no era buena idea molestar al dragón. Estaba de rodillas ante él, desconsolada, pero el corcel se mantenía en sus trece, y el caballero andante se revolvía nervioso, consciente ya de lo que se avecinaba...
Y entonces...

-Y bueno, ¿que te contás ché?

-¡Ala!-dijo la princesa, muda de asombro ante el atrevimiento del corcel. Y el dragón que tenia muuuuuuuuuuuuuuuuuuuucha mala ostia entreabrió un ojo...luego, a las dos horas, abrió el otro, a la hora movió una pata, al día movió la siguiente, y así durante muucho tiempo, en el que la princesa y el corcel se comieron al caballero andante para matar el tiempo.

Cuando finalmente el dragón se hubo ya incorporado del todo, los miro a ambos, princesa y corcel, corcel y princesa.

Ya, sin poder aguantar tanto silencio e incertidumbre, la princesa dijo:

-Yo le avise, que debería haberos despertado antes, pero no me hizo caso, porque sabescomosonloscorcelesuqetodolopreguntanylonieganytodoloquierensaberyentonces....

-¡SILENCIO! -vociferó el dragón.

La princesa enmudeció al instante, lo cual fue un gran alivio para el corcel, ya que la única manera que había encontrado para callarla fue comerse a su montura. Después, el dragón miró al corcel y dijo:

-¿Jugamos a las casitas?

lunes, marzo 19, 2007

¿Qué es el amor?- KannoN

2007.mar.19




Defínelo, descríbelo, intentalo,

¿qué es el amor?

Bueno malo, feo, raro, intenso, extraño,

¿qué es?

¿Acaso es pensar que igual no hay otra?

¿acaso es teñir todo color rosa?

O acaso... ¿o acaso es llorar en noches a solas?


No quiero que me llames, pero no quiero que me ignores;

no quiero que me ames, pero no quiero que me odies;

no quiero que me hables, ¡pero deseo escuchar tu voz!

No quiero que me mientas: en eso el experto soy yo...


¿Qué es el amor? ¿Una sonrisa o una lágrima?

¿Una alegría, o una lástima?

Y lastima cada vez más... ¿Qué es el amor? ¿En qué consiste? ¿Quién lo inventó?

¿Es un dulce "hola", o es un futuro "adiós"?


Un cabello olvidado en mi almohada

sigue apareciendo

cuando más hace sufrir.

Y entre tantas mentiras pasadas, y entre este tu mar de lágrimas,

la verdad, como prenda de vestir...


¿Qué es el amor?

¿Es la luna hermana? ¿Es el sol?

¿O es la lluvia que ahora observas, al otro lado de la ventana?


Verás hermano, te daré un consejo, y así reza:

"Piensa con el corazón,

siente con la cabeza"


¡Esos dulces que se amargan, hasta que casi no existen;

mucho tiempo controlando sentimientos muy tristes!

¡No quiero sentirme extraño, ya no quiero sufrir más,

no quiero aún sentir culpabilidad!

jueves, marzo 15, 2007

Puntos de vista...

2007. mar. 15

Ella no lo cuenta, pero está contenta y viva...
Sonríe... es una sonrisa tan amplia, tan llena de alegría, que a duras penas puede retener las ganas de llorar, de echar a correr, gritar, besar... abrazar.
Se para en una esquina de la calle y se agacha para colocarse bien los calcetines de las botas, y sigue caminando, más bien corriendo. No tiene la menor idea de a dónde va, pero sabe de dónde viene, y está segura de que no quiere volver atrás; sabe que de vez en cuando mirará al pasado, que se encontrará con él de frente, obligada a verle a los ojos, pero también sabe que ya no volverá a balbucear, que la próxima vez será una hermosa y amplia sonrisa la que se dibuje en su rostro, en lugar de la duda al no saber qué hacer, cómo actuar.
Llega, abre la puerta, y enciende el mp3 que tenía en el bolsillo del vaquero. Espera quieta, muy quieta a que empiece la canción que le devolvió a la realidad, auna realidad muy distinta a la que ella recordaba como suya, pero afortunadamente la realidad, y comienza a cantar a pleno pulmón, a bailar. En una ocasión da vueltas y vueltas y más vueltas. Se marea. Para.
Sin darse cuenta vuelve a ser consciente, una vez más, de lo que sucede. Es como si en esos momentos dejase de ser ella, y viese su vida desde fuera, con los ojos de un extraño, y lo que hace le parece estúpido, injusto, incoherente, infantil, sin sentido... por él. A veces piensa en lo que hace, y le parecen todas esas cosas, piensa que no debería de haber salido así, sin avisar, segura de que él aún no lo sabe, pero lo sospecha. Pero ella se siente bien, se siente viva otra vez, dueña de su vida y de sus sentimientos, de sus deseos. Prefiere llamarlo supervivencia, y quien lo quiera entender, que lo entienda. "O se me entiende o no, no soy un exégeta".
Cuando la cabeza dejó de darle vueltas, volvió a levantarse, y siguió cantando, bailando, volvió a salir en la calle, y a reír con personas con las que nunca había pensado que podría reír, salir, coincidir... Y se dio cuenta de que era tan fácil desear la vida y vivirla...

sábado, marzo 10, 2007

Picasso, 1957

2007.mar.10 (del día 6)

Se paró el tiempo. Quedaron solos en la habitación él, en la foto prisionero, y ella, perdida, clavada en el suelo ante el pasado, incapaz de mover un músculo, de articular una palabra, sólo su corazón quedaba con vida dentro de ella, latiendo desbocado... ¿Cómo había podido vivir tanto tiempo...así?
Dos lágrimas furtivas rodaron por su rostro, tímidas mensajeras del torbellino que nacía dentro, incapaz de separarse de él, tan pronto. Fue el hecho de sentirlo tan cercano de pronto, el que la hizo darse cuenta de que no era imposible, él también era humano, tambien podía ser amado... y era tan sencillo.
En el camino de vuelta no fue capaz de articular palabra coherente salvo unos pocos balbuceos...pero no se daba cuenta, o no le importaba nada. miraba a su alrededor, observaba su reflejo en los escaparates y no lo sentía suyo; éste se había quedado atrás, prisionero voluntario por siempre de aquella humanidad tan dolorosamente lejana, con las dos lágrimas por siempre rodando por su rostro...



































domingo, febrero 25, 2007

Se acabó el carnaval...

2007. feb. 25


Y fue una palabra.. una sola pregunta la que quería hacer, una sola excusa, pequeña, irrelevante, que le valiese para hacer lo que su pecho clamaba...
Sólo quería establecer contacto con él...sentir que podía ser parte de él por dos segundos. Y lo hizo...



Y se sintió tranquila...arrullada por la corriente del río, por el suave murmurar de las aguas...se sabía extraña y reconfortada, sabía que eso no era suyo, que ese río no estaba en su pequeño rincón... por eso mismo también supo que no estaba sola...


Besó el aire...con delicadeza, casi sin quererlo, y entonces apareció; estaba frente a ella, con el torso descubierto. El agua le cubría hasta la cintura, y la miraba, confuso, como si fuese la primera vez que la veía, como si se acabase de dar cuenta, por culpa de esa pregunta, de que realmente existía. Y trataba averiguar por qué se asombraba tanto, por qué de repente se sentía tan perdido...

Ella se levantó, fue hasta él, y le acarició el rostro. Luego salió del agua, agachándose antes a recoger un pequeño trozo de cristal que brillaba dentro del agua. Y así, sin decir una palabra, se volvió a internar en el bosque, entre las risas de los pájaros, y los cuchicheos de los árboles, dejándolo solo con sus preguntas...

martes, febrero 20, 2007

You'll never know

2007. feb. 20


Se encontraba sentada en una esquina del club, semioculta de la mirada de la gente, pero con una perfecta visión del escenario. Recostada en la silla, y analizando el líquido de color ambarino que tenía delante, esperaba paciente a que el presentador anunciase la actuación de esa noche.

Tardaron cinco minutos más de lo habitual en comenzar, pero la entrada fue tan emocionante como siempre. Primero salía el presentador, con traje de chaqueta negro, y una corbata roja estridente, el pelo brillante por la gomina peinado hacia atrás y un hedor de loción para después del afeitado que se extendía en las dos primeras filas de mesas, y luego se mezclaba con el olor a puro. Aquel hombre anunciaba la llegada de la droga de Sophie, y cuando su voz grave resonaba por toda la sala a través del micrófono, todos los sentidos de la chica se ponían alerta, espectantes...

Tras tres segundos de espera, un hombre de color, trompeta en mano, salía al escenario, y tras un corto aplauso afectivo, en el cual Sophie nunca participaba ( estaba demasiado concentrada, tratando de captar cualquier movimiento anómalo de aquel hombre), se llevaba la trompeta a los labios y comenzaba a tocar, y cada nota la llevaba más lejos de lo que nunca una pieza de jazz la había conseguido llevar nunca. La voz de mujer comenzaba a cantar en el segundo compás, siempre en el mismo, ni uno antes, ni más tarde, siempre en el segundo compás, y ella sentía que le costaba cada vez más respirar, sentía que tenía los ojos cerrados y que por ellos se derramaban lágrimas de éxtasis, por aquel virtuosismo con la trompeta, por aquella maravillosa combinación de voz y melodía, porque sabía que era algo más que música.

Nunca había podido terminar de oir la pieza hasta el final, siempre se levantaba a los dos minutos, incapaz ya de respirar, y salía al frio de la calle, desierta a las tres de la mañana, y allí respiraba grandes bocanadas de aire, llenaba sus pulmones y secaba sus lágrimas, y trataba de despejar su mente, y de entender porqué esa música creaba ese efecto en ella, quería saber porqué tenía esa sensación de estar por fin en casa, de volver al hogar, con la familia después de muchos años de ausencia...


Ese club era su casa, y la música su familia...

jueves, febrero 15, 2007

Behind me...

2007.feb.15


Y a veces pasaba las tardes enteras dormitando tumbada en la hierba, con las flores alzadas junto a ella, y una sonrisa perenne dibujada en su rostro. Observaba con los ojos entrecerrados las copas de los árboles sobre ella, la luz que se filtraba por entre las ramas, los dibujos que las sombras de las hojas dibujaban en su rostro, traviesas, moviéndose y bailando al compás del viento, de su melodía.


Y siempre que se perdía en su rincón del universo, el tiempo se detenía, perdía su identidad, su nombre, su ropa, sus prejuicios, sus miedos, sus esperanzas, sus sueños, su todo, para ser simplemente Ella. Y otras veces simplemente pensaba en las palabras que tenía escondidas detrás de los árboles, palabras, confesiones, que nadie había leído nunca, que le pertenecían solamente a ella, que nunca nadie leería o conocería, ahí se escondía esa parte de si misma que la dragona cuidaba celosamente y con cariño, como si se tratase de su hijo, para que nadie nunca la viera, para que nadie nunca la corrompiese con amor, celos, rabia, competitividad y esas cosas tan humanas pero, al fin y al cabo, tan suyas.

De vez en cuando se preguntaba por qué había cosas que se escribían y que debían permanecer ocultas para todos, que nunca debían ser rozadas por los ojos y la comprensión del "mundo real", por esa realidad sin sentido por la que nos sentimos vivos. Se preguntaba por qué era tan difícil sonreír a veces y también llorar. Se preguntaba por qué las personas no serían siempre niños, siempre inocentes, ingenuos, divertidos, inconscientes, capaces de creer que pueden volar sólo porque su corazón les dice que pueden, porque no hay nadie que les diga que "científicamente, ningún ser humano puede volar porque carece de las características físicas necesarias para ello, y, por lo tanto, los niños tampoco pueden volar". Se preguntaba la explicación a ese afán tan incomprensible de saberlo todo, de explicar todo lo que sucede, buscando porqués, en lugar de aceptar sin más lo que sucede, sonreír y seguir andando. Y se daba cuenta de que eso era algo que venía implícito en la condición de "ser", porque ella misma necesitaba conocer la explicación de algo...







Y todo sucedía rodeada de flores, tumbada entre la hierba, escuchando el suave rumor del viento, y los pájaros tratando de competir contra él, y su sonrisa aún dibujada en el rostro. Se puso de medio lado y se decidió por fin a dejarse llevar por el sueño, a dejarse calentar por el tibio aliento de la dragona que guardaba su sonrisa.




Al fin y al cabo, fuera del bosque, era una humana más.

miércoles, febrero 14, 2007

6 Agosto 1946 8:15h am

2007.feb.14


Tac...


Simplemente, pararon, no se volvió a oír más el ruido de los relojes, y aún así nadie estaba allí para oírlos, para tratar de descifrar el llanto amargo...

Miles de ellos quedaron calcinados, olvidados, relegados entre los escombros, bajo sus casas, junto a las personas que tal vez habrían sido sus amantes, sus parejas, sus amigos. Yacían sin vida condenados a vagar por la memoria de nadie, condenados a que el mundo olvidase que nacieron, condenados a que nadie piense en lo que "podrían haber llegado a ser si...".


Y no se volvieron a oír más llantos en las calles, más risas, más gritos exigiendo el silencio de los perros para poder dormir, ya la ciudad no despertaba con los primeros rayos del sol porque, simplemente, ya no había ciudad. Ya no había ruido, no había música, no había olor, melodía, sentimiento, vida, muerte...no había... nada...


Tic...

sábado, febrero 03, 2007

Y siguen las risas....

¡¡¡¡¡¡2007. feb. 3 !!!!!!


Palabras capaces de hacer que florezca una sonrisa de lo más hondo del alma, palabras capaces de hacer que ruede una lágrima de emoción por tu rostro, resbalando hasta tu boca y quedarse ahí como fugitiva. Palabras capaces de hacer que te recorra un escalofrío la espalda, palabras capaces de hacer que sientas que amas y eres amado, palabras anónimas y huérfanas capaces de hacerte sentir que son tuyas.

Quiero saber mirar a la gente a los ojos y poder decirles todo sin pronunciar una palabra. Quiero volver a encontrar unos ojos que me hablen de castillos encantados, de dragones, de princesas, de besos robados en el refugio de la oscuridad. Quiero volver a encontrar a esos ojos que sean sólo para mi, que solo me vean a mi y lo que soy.

Quiero encontrar la fórmula mágica que hace que tus palabras en el papel sean elixir de vida, quiero encontrar la manera de hacer que las personas se queden en la edad en la que nosotros las recordamos, tú para siempre tú, y yo por siempre yo, sin que cambie nada, dejando atrás los miedos, las dudas. Dejando sólo espacio para las eternas sonrisas, los eternos labios buscándose.


Porque creo que he llegado a la firme conclusión de que me da igual cómo sea y porqué...Hoy sólo sé reír y tratar por todos los medios posibles que las únicas lágrimas que se derramen por mis ojos sean de risa.






P.D.: Hoy es mi cumpleeeeeeeeeeeeeee!!!! =D =D =D

viernes, febrero 02, 2007

Hoy...¿día?

2007. ene. 2


Se miró las manos, pensativa. Les dio la vuelta y contemplo las palmas, y leyó la anotación, ya borrosa, del día anterior. Volvió a suspirar...otra vez. A veces creía que su vida era un continuo suspiro.

Levantó la cabeza al cielo, y se encontró con el techo de la biblioteca pública, tan blanco e inmaculado como siempre. Habría jurado que lo limpiaban todos los días, pero nunca lograba ver cómo lo hacían. En ocasiones, se pasaba horas y horas mirando al techo, tratando de averiguar cómo podía estar el tan limpio...no se veía ni una sola telaraña...

Volvió a bajar la mirada y la fijó en la silla vacía que tenía frente a ella; a veces le daba la sensación de que podía haber alguien sentado delante de ella, que no era capaz de ver, pero que la observaba, y se fijaba en cada gesto de su rostro y sonreía cuando la veía poner caras raras a la gente. Pero hoy no conseguía creer que hubiese nadie invisible sentado frente a ella. Hoy era uno de esos días extraños en los que se sentía muy bien, a pesar del creciente agujero negro que le devoraba la mitad izquierda de su pecho, hoy era uno de esos días en los que la gente la miraba, y le preguntaba que si estaba enferma, y ella no sabía qué contestar. Se sentía bien, ¿cuál era el problema? Hoy era uno de esos días en los que no entendía porqué sentía ganas de... a pesar de que recordaba los motivos demasiado bien.

Hoy no se sentía como siempre, porque sabía que ya no era una niña, que ya el día en el que le habían regalado su primera bici había pasado. Hoy sabía que dentro de un año cumpliría la mayoría de edad. Sabía que ese día llegaría, y lo esperaba de la misma intensa manera en la que deseaba que no llegase nunca. Hoy era uno de esos días en los que miraba al mundo a la cara y gritaba: ¡Estoy genial, de qué te ríes! y el mundo le devolvía la mirada y señalaba a sus ojos.



Ríamos, pues.

viernes, enero 26, 2007

Envoltorio

2007.ene. 26

Deslízate en mi cuerpo, dentro de mi alma...suave, imperceptible, apasionado...Déjame sentir tu piel junto a mi boca, tu respiración en mi cuello. Hazme cosquillas mientras duermes a mi lado.

Abre mi alma con las tijeras que dejé sobre la mesita de noche. Cójelas con cuidado: son de cristal. Ahora acércate, y empieza a cortar por el corazón. Ya has entrado un poco. ¿Ves los jirones? Esos los has hecho tú. Con tus miradas...y con tus desprecios. Ahora introduce las tijeras, y corta.

Mírala, mírala bien, porque es tuya. Sólo tú tienes poder sobre ella. Sólo tú eres capaz de hacerla sangrar, y de hacerla cantar. Sólo tú, que no la quieres, que la desprecias, que dudas, la posees.

Y cuando ya la hayas visto, quiero que me mires a los ojos por última vez, y que me mientas...una vez más. Dime por última vez, que me amas.


Deslízate por mi cuerpo sin alma...porque ya no puede más.

jueves, enero 25, 2007

Conexiones

2007.ene. 25


La verdad es que no sé muy bien cómo empezar este post...ni siquiera estoy muy segura de lo que voy a contar, o si realmente quiero contarlo... Pero es algo que ahora mismo necesito compartir, porque esta es una de esas cosas que, si te las guardas, pierden el encanto con el tiempo, el brillo y la calidez, como cuando arrancas una flor y no la pones en agua: se marchita.

Ocurrió hace menos de diez minutos. No sé muy bien cómo explicar la manera en la que sucedió, ni porqué, sólo sé que
Safo fue la causante de toda esta rebelión de pensamientos.

Me hizo pensar, en qué hubiese sucedido, no si yo no existiese, sino si no hubiesen existido las personas que han hecho algo en mi vida. Pensé en todas y en cada una de las personas, y las primeras personas que me vinieron al la mente fueron A. C. y V. (no pongo nombres, ya que no me parece correcto, me limitaré a poner la inicial). Me di cuenta de que, gracias a mi problema con esas personas (ahora bendito problema y bendito mi error), dejé que mis hermanas, esas a las que quiero tanto y a veces a las que mataría, dejé que me intentasen "ayudar", y gracias a su segunda "ayuda", conocí al culpable de los mejores momentos de mi vida. También gracias a la amistad que había antes del problema, me di cuenta de que los filósofos sí que existen, y que además, tienen nombres y apellidos, y viven en Radazul ;). Gracias a que los filósofos existen, éste me enseñó de que las filósofas también existen, y gracias a eso conocí a Safo, la culpable de todo este lío. Y, por último (porque esto podría seguir hasta el infinito), pero no por ello menos importante, gracias a una amistad a distancia que surgió por un error o por mala memoria, me di cuenta de que los perros pueden llegar a parecerse a los amos, y además tener nombre de bar o restaurante.


La lista de conexiones se perpetúa así hasta el infinito, llena de personas que, directa o indirectamente, han colaborado a que mi vida esté llena de personas maravillosas... Gracias a todos por existir, y a Safo en especial por hacerme pensar ^^

martes, enero 23, 2007

Las nubes y el sol

2007.ene. 23


Un montón uniforme de nubes grises y deprimentes cubrían el cielo, desafiantes para con todos aquellos que habían salido a la calle, tras tres interminables horas de encarcelamiento cruel y despiadado, para poder contemplar y sentir el sol jugando con sus ojos, calentando su piel.

Ella no quería ser menos, y, dispuesta a jugar la media hora de permiso, cruzó la puerta, y alzó la vista al cielo, esperanzada, y tras ver un enorme y burlón "¡JA!" dibujado en las nubes, lanzó un suspiro de resignación, y lanzó una muda maldición a esas gordas y aburridas viudas del cielo..."Envidiosas", pensó. Luego miró a su izquierda, y observó cómo le quitaba el cuaderno suavemente de las manos, como si pretendiese que ella no se diese cuenta, y casi murmuró:

- Quiero leer aquello...


Ella sonrió y lo dejó hacer...no iba a encontrar nada. Siempre escribía cosas pensando en que él las leyera, pero, una vez se encontraba en la situación, le entraba el miedo, miedo porque ella solo escribía por escribir, por contar las locuras que se le pasaban por la cabeza, las tonterías, los delirios de grandeza... Casi nadie veía eso, aunque todos lo leyesen, o lo creyesen; sólo veían palabras enlazadas unas con otras con determinantes, pronombres, nexos de unión...pero cuando él lo leía, la veía a ella, la veía a ella contándole todas esas cosas, observaba su alma multiforme, esa alma que ella abandonaba y abría en cada párrafo que escribía pensando en él.

Abrió el cuaderno naranja por la página, pero se encontró con que habían páginas arrancadas, la miró, y, sin darse por vencido, siguió rebuscando en la libreta, en busca de algo, por mínimo que fuera. Y lo descubrió. Una pequeña página con las lineas de color verde, y letras tatuadas en los recuadros de color azul.

-Esto no lo vi el otro día- dijo

Ella no sabía que decir, no recuerda si respondió algo o no, los nervios eran demasiado grandes. Leyó la primera línea, o la primera palabra, y dijo:

-Ay, este soy yo en todos lados

Comenzó a leer en voz alta, la suficiente para oírlo los dos.

-"Y él..."

Ella se asustó un poco, le agradaba estar así, pero nunca le había gustado que leyesen cosas que ella había escrito en voz alta.

-No, Juan... vale que lo leas, pero en voz alta no, por favor...

Él hizo oídos sordos y, jugando, comenzó a leer de nuevo, ella se acercó a él y le tiró suavemente de la manga y, con la cabeza gacha, dijo:

-Oye...no lo leas en voz alta, que me da vergüenza....

Y él le pasó un brazo alrededor de los hombros y la atrajo hacia él, y ella hundió su cara en su pecho, sintiendo que el corazón le iba a estallar...


Sintiendo que el corazón le iba a estallar...



A estallar...

sábado, enero 20, 2007

Incoherencias

2007. ene. 20


Y quiero escribir todo lo que siento cuando pienso, todo eso que está vetado a las palabras y que se cuenta en las canciones. Quiero escribir los labios recorriendo el cuerpo, el deseo ocupando la voluntad.

Quiero escribir lo que veo, lo que se que está ahí cuando lo recuerdo, pero no está cuando lo veo. Quiero escribir lo que se me pasa por la cabeza cuando me despierto por la mañana, lo que me imagino cuando huelo olores que no están, cuando veo personas que no vendrán...pensé en los momentos que habían sido robados por el tiempo, por ese ser invisible y malvado que no hace más que parar el tiempo y susurrarte al oido que mires a los lados, que no me mires...

Saborear las palabras que me susurras al oído...suaves, dulces...tímidas, casi como si estuvieses pidiendo perdón. Y luego esperas a que yo voltee y busque tus ojos y bese tus labios.


Quiero escribir que sé, que siento tu resaca de los sentimientos de la noche, quisiera tener una pluma estilográfica para escribir en tu cuerpo todo lo que se ve fuera de la cueva...

viernes, enero 12, 2007

Vacíos inspirados

2007. ene. 12



Y el tango envolvió su mente, su esencia, su alma, su pensamiento, su corazón… sus manos. Y la inspiración que había buscado en frases vacías e incoherentes la encontró en la nostalgia de un Gardel. Y se movieron incesantes al compás de los violines, del piano. Y acabaron por morir desangradas en su terrible deseo por crear algo que se pareciese al vaivén de las olas del mar, algo que se alejase de la soledad, que abandonase los jeroglíficos, los dibujos, los gráficos, los dialectos, los gritos, las desesperaciones. Y acabó como mismo empezó: con frases vacías y sin releer lo escrito, con la última nota de un Gardel.

jueves, enero 11, 2007

Mundo de Papel

2007. ene. 11


Cada vez son más las personas que presumen de no ver la televisión, las que se jactan de llevar una vida aparentemente libre de la influencia de los medios de comunicación. Hay personas que tienen esperanza, yo entre ellas, y que creen que poco a poco la televisión se va concienciando del poder que ejerce sobre la sociedad, sobre las personas y sus actos, y van controlando las emisiones de los programas que no sería recomendable que viesen los niños. Pero la verdad es que todas esas esperanzas y creencias son vanas y, me atrevo incluso a decir, que nunca llegaron siquiera a planteárselas.


La verdad cruda, es que a los medios de comunicación le importa tres pepinos la salud mental de los niños, las repercusiones que sus decisiones pueden tener en la sociedad, es más, son conscientes de ello, y lo explotan a su favor, y no siempre beneficiando a los espectadores.

Hoy se me encogió el corazón cuando, buscando información para un trabajo, encontré una noticia en la que se decía que, el 31 de diciembre del pasado año, un niño falleció ahorcado en su casa tras haber visto la retransmisión de la ejecución de Sadam Hussein, tratando de saber "qué se sentirá colgarse a una cuerda". Cierto que nosotros también tenemos parte de culpa, porque lo que queremos ver es lo que nos dan, y cuánta más audiencia tiene un programa, más lo retransmiten. Pero hay algo que se llama sentido común, y que, al parecer, para poder triunfar en la vida hace falta carecer de él por completo.


Doy por sentado que la mayoría, si no todas las personas que lean esto ya lo sabían, pero como ya he dicho, yo soy una de esas pocas personas, o lo era, que creía que en las "altas esferas" había gente que quería algo más que ganar dinero, que quería de verdad mejorar a la sociedad.


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