2006. nov. 13
Sentada en una terraza, en pleno mes de agosto, estaba ella, Alessandra, observando el interior de la cafetería.
Había mucha gente, demasiada, quizá, como para que ella se hubiese sentido a gusto dentro, y además, hacía demasiado calor. No, definitivamente, prefería sentarse fuera; además, así tenía una mejor perspectiva de ellos.
Ocupando una mesa, en un lugar alejado, había una pareja: un hombre y una mujer, él, y ella, noche y día, sol y luna.
Hablaba él, con la cabeza gacha, incapaz de mirarla a la cara, y ella lo observaba, entre dolida, confusa, enfadada y traicionada, pero no decía nada, y tampoco le exigía que la mirase a la cara. Alessandra supuso que preferiría que no lo hiciese, porque ella no quería llorar delante de él... ya no.
Susupiró, y dejó de mirarlos un instante. Se fijó en las palomas que se paseaban por la calle, buscando a alguien que dejase caer descuidadamente algo de comida. Pensó en lo agradable que debería de ser vivir la vida de paloma... pudiendo volar, libre... y sin necesidad de estar atado al maldito capitalismo. Se imaginó volando, muy lejos, y muy alto, lejos de todo y de todos...
Un grito suplicante la devolvió a la realidad, y volvió a mirar hacia el interior del bar, donde ella ya se había levantado, y salía de la cafetería, tratando de retener las lágrimas, y a él sentado aún en la silla, con la cara hundida entre las manos.
Alessandra se levantó, se dispuso a seguir a la chica, pero cambió de opinión y dio la vuelta, hacia el bar.
-Hola.
-No quiero nada, déjeme un momento porfavor, enseguida me iré- dijo él por toda respuesta.
-No vengo a decirte que te vayas... quiero que me digas lo que le has dicho a ella, que me hagas odiarte como te odia ella, quiero no querer que veas llorar a mi orgullo, quiero detestarte.
Él la miró, perplejo, sin saber qué decir, ni qué pensar de aquella extraña que le decía que quería odiarle. Y de pronto, todo su mundo se vino abajo, en un solo instante, con sólo sostener la mirada grisácea de aquella desconocida. Se partió el suelo a sus pies, y comenzó a llorar como un niño asustado.
Ella le pasó un brazo por encima y se lo llevó de allí, ante las miradas inquisidoras de todo el bar. Caminaron durante cinco minutos, hasta llegar a un bosquecillo apartado de la mirada del mundo, y allí ella dejó que él llorase en su regazo durante más de una hora lágrimas amargas y llenas de culpa.
Y entonces lo odió con toda su alma.
lunes, noviembre 13, 2006
sábado, noviembre 11, 2006
Tengo hambre...de tí
2006. nov. 11
-Wow... qué profundo ha sonado eso...
-¿El qué?, si no he dicho nada.
-¿Seguro?, creo que tu estómago discrepa contigo, por mucho que le duela- sonrió, echando la cabeza hacia atrás para mirarlo a la cara.
Él se sonrojó un poco, pero siguió hablando:
-Es que todo esto es culpa tuya, desde que llegamos no has parado de hablar, y de contarme cosas, y de besarme...Me contabas algo durante cinco minutos, te quedas callada tres segundos y luego me besas, me cuentas algo, me miras y me besas... Ni siquiera me has dejado levantarme.
Ella lo mira, tratando de parecer ofendida, y le espeta:
-¿¡Yo soy la culpable de que tú no te sepas alimentar como es debido!? Creo recordar que fuiste tú, y no yo, el que decía todo el rato por teléfono: "Cuando te vea te voy a comer a besos... Tengo hambre de ti."
>Y yo llego, y me espero una bienvenida llena de pasión desenfrenada y loca, y lo que me encuentro es que soy yo la que tiene que hablar y que besarte para que reacciones, ¡parece que tuvieses dieciséis años, y no 28!
Y se quedan en silencio unos minutos, observándose, captando cada movimiento del otro, cada mirada, y sus corazones se aceleran, como si realmente volviesen a ser adolescentes. Finalmente, es él el que rompe el silencio.
-Y es verdad que tengo hambre de ti, que te comería a mordiscos, me bebería tu sangre, gota a gota, pero tú aún no me has dicho...¿tienes hambre de mi?
-...
Alza la mirada, muy seria, y lo mira a los ojos, y poco a poco, una sonrisa casi infantil, como la que tienen los niños al oír que dentro de poco será Navidad, se va dibujando en su rostro.
-Cómeme, pues.
-Wow... qué profundo ha sonado eso...
-¿El qué?, si no he dicho nada.
-¿Seguro?, creo que tu estómago discrepa contigo, por mucho que le duela- sonrió, echando la cabeza hacia atrás para mirarlo a la cara.
Él se sonrojó un poco, pero siguió hablando:
-Es que todo esto es culpa tuya, desde que llegamos no has parado de hablar, y de contarme cosas, y de besarme...Me contabas algo durante cinco minutos, te quedas callada tres segundos y luego me besas, me cuentas algo, me miras y me besas... Ni siquiera me has dejado levantarme.
Ella lo mira, tratando de parecer ofendida, y le espeta:
-¿¡Yo soy la culpable de que tú no te sepas alimentar como es debido!? Creo recordar que fuiste tú, y no yo, el que decía todo el rato por teléfono: "Cuando te vea te voy a comer a besos... Tengo hambre de ti."
>Y yo llego, y me espero una bienvenida llena de pasión desenfrenada y loca, y lo que me encuentro es que soy yo la que tiene que hablar y que besarte para que reacciones, ¡parece que tuvieses dieciséis años, y no 28!
Y se quedan en silencio unos minutos, observándose, captando cada movimiento del otro, cada mirada, y sus corazones se aceleran, como si realmente volviesen a ser adolescentes. Finalmente, es él el que rompe el silencio.
-Y es verdad que tengo hambre de ti, que te comería a mordiscos, me bebería tu sangre, gota a gota, pero tú aún no me has dicho...¿tienes hambre de mi?
-...
Alza la mirada, muy seria, y lo mira a los ojos, y poco a poco, una sonrisa casi infantil, como la que tienen los niños al oír que dentro de poco será Navidad, se va dibujando en su rostro.
-Cómeme, pues.
viernes, noviembre 10, 2006
Vals
2006. nov. 10
Le gustaba sentarse a escribir en los recreos... siempre buscaba el sitio más apartado, y el más hermoso, pero nunca encontraba el sitio perfecto, y siempre andaba caminando, de un lado a otro, como el viajero perdido en el desierto que busca un oasis de ilusión.
Al final siempre acababa sentada en el mismo lugar, bajo una ventana y sentada en el suelo, con su música y la libreta como únicos compañeros, y su alma como guía. Y allí utilizaba los pocos minutos que le quedaban para dar forma a sus ideas, a sus deseos, a su imaginación... Pero sobre lo que más le gustaba escribir, era sobre sus amores, sobre los hombres a los que ama, a los que amaba y a los que amará, escribía sobre cómo sería el momento en el que sus labios rozasen los de él, lo que se dirían antes; le encantaba imaginarse cómo sería el juego que introduciría el amor en sus vidas, casi podía ver a Cupido enrojecer de la alegría al ver sus miradas cruzándose anhelantes...
Y entonces no podía parar de sonreír, y en silencio bailaba un vals inexistente, llevando un vestido rosado de gasa, que giraba con ella a cada vuelta que daba, como si estuviese cosido a su piel. En esos breves instantes en los que nadie la veía, y ella los veía a todos, se sentía feliz, y una sonrisa pícara amenazaba con querer establecerse en su rostro por el resto de su vida...
Y suena el timbre del fin del vals, cuelga su vestdo de gasa rosado y se vuelve a clase, y promete a sus acompañantes que volverá para bailar otra vez con ellos. Cuando regresa al aula se convierte sólo en la chica que saca buenas notas y que gusta de escribir para ella en sus ratos libres, y que no soporta que nadie lea lo que ella lee...
Y sonriendo miraba la moza...
¿A quién?
Nunca lo sabrá.
Le gustaba sentarse a escribir en los recreos... siempre buscaba el sitio más apartado, y el más hermoso, pero nunca encontraba el sitio perfecto, y siempre andaba caminando, de un lado a otro, como el viajero perdido en el desierto que busca un oasis de ilusión.
Al final siempre acababa sentada en el mismo lugar, bajo una ventana y sentada en el suelo, con su música y la libreta como únicos compañeros, y su alma como guía. Y allí utilizaba los pocos minutos que le quedaban para dar forma a sus ideas, a sus deseos, a su imaginación... Pero sobre lo que más le gustaba escribir, era sobre sus amores, sobre los hombres a los que ama, a los que amaba y a los que amará, escribía sobre cómo sería el momento en el que sus labios rozasen los de él, lo que se dirían antes; le encantaba imaginarse cómo sería el juego que introduciría el amor en sus vidas, casi podía ver a Cupido enrojecer de la alegría al ver sus miradas cruzándose anhelantes...
Y entonces no podía parar de sonreír, y en silencio bailaba un vals inexistente, llevando un vestido rosado de gasa, que giraba con ella a cada vuelta que daba, como si estuviese cosido a su piel. En esos breves instantes en los que nadie la veía, y ella los veía a todos, se sentía feliz, y una sonrisa pícara amenazaba con querer establecerse en su rostro por el resto de su vida...
Y suena el timbre del fin del vals, cuelga su vestdo de gasa rosado y se vuelve a clase, y promete a sus acompañantes que volverá para bailar otra vez con ellos. Cuando regresa al aula se convierte sólo en la chica que saca buenas notas y que gusta de escribir para ella en sus ratos libres, y que no soporta que nadie lea lo que ella lee...
Y sonriendo miraba la moza...
¿A quién?
Nunca lo sabrá.
jueves, noviembre 09, 2006
Post...algo
2006. nov. 9
-¿Qué haces?
-Escuchar música.
-Eso ya lo veo, ¿pero qué haces escuchando esa música?
-Nada. ¿Qué tiene de malo que escuche esta música en concreto?
-No sé, creía que habías dicho que se había acabado...
-Y no he dicho lo contrario..
-¿Y entonces?, ¿Qué haces escuchando algo que se supone que pertenece a algo que ya se habia acabado?
-Me gusta recordar...y puede que escuchándola, encuentre el error...
-No lo encontrarás ahí, lo sabes...
-...
-Lo echas de menos.
-No me acuses de nada, tú también lo echas de menos.
-Sí, pero yo no me regodeo en ello.
-Eso es lo que tú te crees...
-¿Qué haces?
-Escuchar música.
-Eso ya lo veo, ¿pero qué haces escuchando esa música?
-Nada. ¿Qué tiene de malo que escuche esta música en concreto?
-No sé, creía que habías dicho que se había acabado...
-Y no he dicho lo contrario..
-¿Y entonces?, ¿Qué haces escuchando algo que se supone que pertenece a algo que ya se habia acabado?
-Me gusta recordar...y puede que escuchándola, encuentre el error...
-No lo encontrarás ahí, lo sabes...
-...
-Lo echas de menos.
-No me acuses de nada, tú también lo echas de menos.
-Sí, pero yo no me regodeo en ello.
-Eso es lo que tú te crees...
miércoles, noviembre 08, 2006
Hasta la próxima...
2006. nov. 8
"Fin"
- Ya está.
-¿Ya?
-Si.
-Pareces muy satisfecha...
-¿Y por qué no habría de estarlo?
-No lo sé... ¿tal vez por que se ha vuelto a acabar, y no se diferencia en nada de las demás?
-¿De verdad crees que no se diferencian en nada?
-...Bueno, nada, nada, lo que se dice nada... pero el resumen es el mismo.
-Ya...
-¿Crees que cambiará alguna vez?
-Es posible... realmente, espero que sea asi.
-¿Cuando?
-Cuando esté preparada... o cuando logre averiguar en qué es en lo que me equivoco...
-.... Eso te lo podría decir yo. ¿Te lo digo?
-¿Tantas ganas tienes de que cambie?
-Sí. ¿Te lo digo?
-...No.
-¿Por qué?
-Porque si me lo dices tú, será como si yo nunca lo hubiese descubierto, no aprendería de ese error; sin embargo, si lo averiguo yo sola, podré solucionarlo, y estaré alerta para no cometerlo más...
-¿Por eso no le has puesto el punto al "fin"?
-Si.
"Fin"
- Ya está.
-¿Ya?
-Si.
-Pareces muy satisfecha...
-¿Y por qué no habría de estarlo?
-No lo sé... ¿tal vez por que se ha vuelto a acabar, y no se diferencia en nada de las demás?
-¿De verdad crees que no se diferencian en nada?
-...Bueno, nada, nada, lo que se dice nada... pero el resumen es el mismo.
-Ya...
-¿Crees que cambiará alguna vez?
-Es posible... realmente, espero que sea asi.
-¿Cuando?
-Cuando esté preparada... o cuando logre averiguar en qué es en lo que me equivoco...
-.... Eso te lo podría decir yo. ¿Te lo digo?
-¿Tantas ganas tienes de que cambie?
-Sí. ¿Te lo digo?
-...No.
-¿Por qué?
-Porque si me lo dices tú, será como si yo nunca lo hubiese descubierto, no aprendería de ese error; sin embargo, si lo averiguo yo sola, podré solucionarlo, y estaré alerta para no cometerlo más...
-¿Por eso no le has puesto el punto al "fin"?
-Si.
martes, noviembre 07, 2006
Dilema...¿filosófico?
2006. nov. 7
¿Qué es lo que se ha de hacer? ¿Qué he de pensar? ¿Qué es lo que he de decir, de creer, de soñar, de dudar?
Se me ha dado una conciencia, la capacidad para pensar, para discernir entre una cosa y otra, saber qué esta bien, y qué mal...
Sin embargo, ante lo que más anhelo saber ahora mismo, incluso más de lo que antes consideraba primordial (¿lo he considerado importante alguna vez?), me siento impotente al no saber qué pensar, qué creer o qué decir.
Escucho tus palabras, las de los demás, y empiezo a creer que tenéis razón, que yo me he equivocado, pero algo en mi fuero interno se remueve, rabioso y salvaje, recordándome con cruel alegría, que no porque el pueblo en completo se pusiese en contra de Galileo, tuviesen ellos más razón, que en ocasiones son las masas las que mayor probabilidad tienen de equivocarse...
¿Pero es ese mi caso, o no? ¿Para qué se me dio la capacidad de razonar si no sé hallar la respuesta a la más simple de sus preguntas?
¿Qué es lo que se ha de hacer? ¿Qué he de pensar? ¿Qué es lo que he de decir, de creer, de soñar, de dudar?
Se me ha dado una conciencia, la capacidad para pensar, para discernir entre una cosa y otra, saber qué esta bien, y qué mal...
Sin embargo, ante lo que más anhelo saber ahora mismo, incluso más de lo que antes consideraba primordial (¿lo he considerado importante alguna vez?), me siento impotente al no saber qué pensar, qué creer o qué decir.
Escucho tus palabras, las de los demás, y empiezo a creer que tenéis razón, que yo me he equivocado, pero algo en mi fuero interno se remueve, rabioso y salvaje, recordándome con cruel alegría, que no porque el pueblo en completo se pusiese en contra de Galileo, tuviesen ellos más razón, que en ocasiones son las masas las que mayor probabilidad tienen de equivocarse...
¿Pero es ese mi caso, o no? ¿Para qué se me dio la capacidad de razonar si no sé hallar la respuesta a la más simple de sus preguntas?
lunes, noviembre 06, 2006
"Cuando la niebla el mundo me velaba"
2006. nov. 6
Es curioso la cantidad de impulsos nerviosos, los deseos secretos, ocultos incluso para el propio que anhela, que llevan a las personas a realizar las cosas, a desnudar el alma ante los extraños, y a esconderla ante los más cercanos.
Hay ocasiones en los que se piensa que se muestran cosas a las personas equivocadas, o tal vez se le muestran las cosas que no querian ver. Es un círculo vicioso, la libertad...
Yo tengo el derecho, como persona, de poder decir lo que siento, lo que quiero, lo que anhelo, lo que deseo, lo que me gusta y lo que no...las personas a las que amo, y a las que, simplemente, me son indiferentes.
Pero tú también lo tienes, y tienes el derecho de no querer escuchar lo que yo digo, hablo y siento, y ahi se enfrenta todo, y comienza el dilema...
Es esta maldita mania humana de desear siempre lo imposible lo que me vuelve loca, lo que me hace querer entender por qué es imposible...
No sé si pedir perdón o esconderme debajo de las sábanas....se adminten opiniones :]
Es curioso la cantidad de impulsos nerviosos, los deseos secretos, ocultos incluso para el propio que anhela, que llevan a las personas a realizar las cosas, a desnudar el alma ante los extraños, y a esconderla ante los más cercanos.
Hay ocasiones en los que se piensa que se muestran cosas a las personas equivocadas, o tal vez se le muestran las cosas que no querian ver. Es un círculo vicioso, la libertad...
Yo tengo el derecho, como persona, de poder decir lo que siento, lo que quiero, lo que anhelo, lo que deseo, lo que me gusta y lo que no...las personas a las que amo, y a las que, simplemente, me son indiferentes.
Pero tú también lo tienes, y tienes el derecho de no querer escuchar lo que yo digo, hablo y siento, y ahi se enfrenta todo, y comienza el dilema...
Es esta maldita mania humana de desear siempre lo imposible lo que me vuelve loca, lo que me hace querer entender por qué es imposible...
No sé si pedir perdón o esconderme debajo de las sábanas....se adminten opiniones :]
domingo, noviembre 05, 2006
Excusas...
2006. nov. 5
Excusas... para todo.
Para amarte, para odiarte, para desearte, para olvidarte, para olvidar que te olvido...
Para volver a amare cuando vuelves, para encerrarte cuando te vas.
Excusas para sonreír cuando te hablo, para decirte cosas que no diré a nadie más.
Excusas para fingir que no me importa que ella te importe, para fingir que no hay noche que no me pregunte por qué.
Excusas para querer que me quieras, para no llorar por ti... nunca he llorado por ti, ¿sabes?
Excusas para no dejar de dormir por ti, para escribir por ti, para esconderme de ti, y para entregarme sin miedo a la incertidumbre de tu mente.
Eso es lo que anhelo de ti, todo eso por lo que busco excusas reside ahí.
Es tu razón para ser como eres, para amar como amas, para decir lo que dices...para hacerme sentir como siento, para ser como lo eres tú...
Y siempre pienso, cuando descubra todo eso...¿Cuál será mi excusa?
"Disculpe, pero creo que me he enamorado de usted..."
¡¡MENTIROSA!!
Excusas... para todo.
Para amarte, para odiarte, para desearte, para olvidarte, para olvidar que te olvido...
Para volver a amare cuando vuelves, para encerrarte cuando te vas.
Excusas para sonreír cuando te hablo, para decirte cosas que no diré a nadie más.
Excusas para fingir que no me importa que ella te importe, para fingir que no hay noche que no me pregunte por qué.
Excusas para querer que me quieras, para no llorar por ti... nunca he llorado por ti, ¿sabes?
Excusas para no dejar de dormir por ti, para escribir por ti, para esconderme de ti, y para entregarme sin miedo a la incertidumbre de tu mente.
Eso es lo que anhelo de ti, todo eso por lo que busco excusas reside ahí.
Es tu razón para ser como eres, para amar como amas, para decir lo que dices...para hacerme sentir como siento, para ser como lo eres tú...
Y siempre pienso, cuando descubra todo eso...¿Cuál será mi excusa?
"Disculpe, pero creo que me he enamorado de usted..."
¡¡MENTIROSA!!
viernes, noviembre 03, 2006
En el parque...
2006. nov. 3
-¿Ahora?
-Sí, ¿por qué no?
Ella lo miró fijamente, esperando descubrir el brillo de la broma en sus ojos, pero para su sorpresa, sólo encontró la firme determinación de quien espera una respuesta.
-¿Y?- repitió, impaciente.
-Esta bien, -sonrió ella- pero ¿qué vamos a bailar?
Él se quitó un auricular de la oreja y se lo tendió a ella; esaba sonando una canción de F. Lomuto; lo miró, buscando algo, quizá intentando entender, pero él ya se había colocado el otro casco en el oído, y la agarraba por la cintura.
- El único inconveniente será que tendremos que estar algo pegados- dijo, refiriéndose al cable de los auriculares.
-No creo que eso sea problema- bromeó.
Él la miró con una sonrisa que habría derretido al más frío corazón, y comenzó a guiarla. Y poco a poco se fueron dejando llevar por la música...
Horas más tarde, la gente que pasaba por allí, contaría que habían visto a dos amantes bailar en el parque, al son de un tango inexistente.
-¿Ahora?
-Sí, ¿por qué no?
Ella lo miró fijamente, esperando descubrir el brillo de la broma en sus ojos, pero para su sorpresa, sólo encontró la firme determinación de quien espera una respuesta.
-¿Y?- repitió, impaciente.
-Esta bien, -sonrió ella- pero ¿qué vamos a bailar?
Él se quitó un auricular de la oreja y se lo tendió a ella; esaba sonando una canción de F. Lomuto; lo miró, buscando algo, quizá intentando entender, pero él ya se había colocado el otro casco en el oído, y la agarraba por la cintura.
- El único inconveniente será que tendremos que estar algo pegados- dijo, refiriéndose al cable de los auriculares.
-No creo que eso sea problema- bromeó.
Él la miró con una sonrisa que habría derretido al más frío corazón, y comenzó a guiarla. Y poco a poco se fueron dejando llevar por la música...
Horas más tarde, la gente que pasaba por allí, contaría que habían visto a dos amantes bailar en el parque, al son de un tango inexistente.
Inspired by AsDePiqas
jueves, noviembre 02, 2006
Anhelos
2006. nov. 2
Luna y sol
Noche y día
Ying y yang
Hombre y mujer
Cara y cruz
Bien y mal
Amor y odio
Significado y significante
Daño y perdón
Deseo y censura
Tú... y yo
¿Qué más necesitas?
Luna y sol
Noche y día
Ying y yang
Hombre y mujer
Cara y cruz
Bien y mal
Amor y odio
Significado y significante
Daño y perdón
Deseo y censura
Tú... y yo
¿Qué más necesitas?
lunes, octubre 30, 2006
Humpf...tengo una rabieta...
2006. oct. 30
Joooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!
......
¿Por qué no me esperaste?
¿Por qué te dije eso?
¿Por qué la vida es tan injusta?
¡¡Esta noche no duermo por tu culpa!!
Joooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo!!!!!!!!
......
¿Por qué no me esperaste?
¿Por qué te dije eso?
¿Por qué la vida es tan injusta?
¡¡Esta noche no duermo por tu culpa!!
¡¡¡Ven aqui y léeme!!!
domingo, octubre 29, 2006
Porque ers tú, y tú, y solamente tú...
2006. oct. 29
Y soñaré...
Mientras tú sigas aquí, mientras me digas que me quieres, mientras tenga venganzas pendientes contigo... mientras me sigas considerando una de las mejores....
Viviré...
Minetras yo siga siendo yo, y tú seas los dos....Mientras el tiempo siga siendo libre, y el mar prisionero de las costas...Mientras me despierte sonriendo porque no recuerde lo que he soñado....
Pensaré....
Minetras me pidas que escriba...mientras me duela que me lo digas tú...mientras se me rompa el alma sin razón aparente... Mientras siga queriendo ser otra siendo yo...
Y cuando deje de soñar, de vivir, y de pensar...será entonces, cuando te diga...
cuánto te quiero...
Y soñaré...
Mientras tú sigas aquí, mientras me digas que me quieres, mientras tenga venganzas pendientes contigo... mientras me sigas considerando una de las mejores....
Viviré...
Minetras yo siga siendo yo, y tú seas los dos....Mientras el tiempo siga siendo libre, y el mar prisionero de las costas...Mientras me despierte sonriendo porque no recuerde lo que he soñado....
Pensaré....
Minetras me pidas que escriba...mientras me duela que me lo digas tú...mientras se me rompa el alma sin razón aparente... Mientras siga queriendo ser otra siendo yo...
Y cuando deje de soñar, de vivir, y de pensar...será entonces, cuando te diga...
cuánto te quiero...
sábado, octubre 28, 2006
Para empezar...
2006. oct. 28
No te imaginas...
No me imagino...
No se imaginan...
Nada...
Sólo percibes...
Sólo percibo...
Sólo perciben...
Una pequeña parte de todo lo que costó....y lo que costará; tener cien años por delante para hacer..
Que imagines
Que imagine
Que imaginen
Que percibas
Que perciba
Que perciban...
Lo que te he echado de menos, y lo poco que he pensado en tí, el tiempo que he pasado bajo ellas sin saber qué estaba haciendo, sabiendo que aún me queda mucho sol que ver tras las nubes...
Y aún así...
Sigues siendo uno más...En mi pequeño proyecto.
Sigues siendo una nube :]
[Moby ft. Amaral "Escapar"]
No te imaginas...
No me imagino...
No se imaginan...
Nada...
Sólo percibes...
Sólo percibo...
Sólo perciben...
Una pequeña parte de todo lo que costó....y lo que costará; tener cien años por delante para hacer..
Que imagines
Que imagine
Que imaginen
Que percibas
Que perciba
Que perciban...
Lo que te he echado de menos, y lo poco que he pensado en tí, el tiempo que he pasado bajo ellas sin saber qué estaba haciendo, sabiendo que aún me queda mucho sol que ver tras las nubes...
Y aún así...
Sigues siendo uno más...En mi pequeño proyecto.
Sigues siendo una nube :]
[Moby ft. Amaral "Escapar"]
martes, octubre 24, 2006
Aysha
2006. oct. 24
...Y ella camina sigilosamente, como si sus pies no se atreviesen a tocar el suelo, pero él la siente inmediatamente tras él, y sonríe, satisfecho.
-¿A qué has venido?
El silencio sigue invadiendo los anchos muros de las mazmorras, roto solo por el insesante caer de las gotas de agua al suelo. Ella le dedica una mirada llena de odio y rencor. Pero él sabe que eso es sólo fachada... y ella teme que él lo sepa mejor que ella...
-¿A qué has venido?- insiste, esta vez en un tono más autoritario.- Sabes muy bien que no puedes estar aquí, tu lugar está en otro sitio.
- Conoces las razones perfectamente. - contesta ella. - Quiero verlos, sino, no volveré de ningún modo.
El ríe por lo bajo y se da la vuelta. Se acerca a ella y la besa. Luego se separa, y la mira, soriendo.
-¿De verdad crees que estás en posición de exigirme nada?
Siente cómo entra en lo más hondo de su alhläm, y ella trata de permanecer impasible a su escrutinio. Cuando ha terminado, la mira, y dice:
- Está bien, pero tendrás que volver inmediatamente, después de que hayas oído las nuevas órdenes que tengo para ti.
Aysha suspiró para sus adentros, aliviada por que la dejasen entrar, pero una sombra de miedo y preocupación se cernía sobre su alhäm cada vez que le encomendaba una nueva misión, y no pudo evitar un leve estremecimiento, que él notó. Se rió por lo bajo, y la dejó pasar.
Cuando el soldado krôm se hubo apartado de la puerta, Aysha se abalanzó dentro del calabozo, donde la esperaban ellos... Se fueron acercando, poco a poco, hacia donde estaba ella, con sus brazos extendidos, y cuando estuvieron más cercanos al campo de luz de la muchacha, esta profirió un grito de terror y desconsuelo...
Él la miró, asombrado...Y ella, notando su admiración, se sonrojó.
-¿Esto lo has hecho tú?
-... S-sí...
-¡Vaya! ¡¡Es genial!!
-...Gracias..
-...
-Pero, hay una cosa que no entiendo...¿por qué tanto misterio, si me has dicho que no tienes intención de seguirlo?
Ella lo miró, con sus ojos verdes, de una manera tan profunda, que él sintió que el mundo se podrí acabar en ese instante. Aún así, ella dijo:
- Porque yo no lo continuaré...serán ellos.
...Y ella camina sigilosamente, como si sus pies no se atreviesen a tocar el suelo, pero él la siente inmediatamente tras él, y sonríe, satisfecho.
-¿A qué has venido?
El silencio sigue invadiendo los anchos muros de las mazmorras, roto solo por el insesante caer de las gotas de agua al suelo. Ella le dedica una mirada llena de odio y rencor. Pero él sabe que eso es sólo fachada... y ella teme que él lo sepa mejor que ella...
-¿A qué has venido?- insiste, esta vez en un tono más autoritario.- Sabes muy bien que no puedes estar aquí, tu lugar está en otro sitio.
- Conoces las razones perfectamente. - contesta ella. - Quiero verlos, sino, no volveré de ningún modo.
El ríe por lo bajo y se da la vuelta. Se acerca a ella y la besa. Luego se separa, y la mira, soriendo.
-¿De verdad crees que estás en posición de exigirme nada?
Siente cómo entra en lo más hondo de su alhläm, y ella trata de permanecer impasible a su escrutinio. Cuando ha terminado, la mira, y dice:
- Está bien, pero tendrás que volver inmediatamente, después de que hayas oído las nuevas órdenes que tengo para ti.
Aysha suspiró para sus adentros, aliviada por que la dejasen entrar, pero una sombra de miedo y preocupación se cernía sobre su alhäm cada vez que le encomendaba una nueva misión, y no pudo evitar un leve estremecimiento, que él notó. Se rió por lo bajo, y la dejó pasar.
Cuando el soldado krôm se hubo apartado de la puerta, Aysha se abalanzó dentro del calabozo, donde la esperaban ellos... Se fueron acercando, poco a poco, hacia donde estaba ella, con sus brazos extendidos, y cuando estuvieron más cercanos al campo de luz de la muchacha, esta profirió un grito de terror y desconsuelo...
Él la miró, asombrado...Y ella, notando su admiración, se sonrojó.
-¿Esto lo has hecho tú?
-... S-sí...
-¡Vaya! ¡¡Es genial!!
-...Gracias..
-...
-Pero, hay una cosa que no entiendo...¿por qué tanto misterio, si me has dicho que no tienes intención de seguirlo?
Ella lo miró, con sus ojos verdes, de una manera tan profunda, que él sintió que el mundo se podrí acabar en ese instante. Aún así, ella dijo:
- Porque yo no lo continuaré...serán ellos.
viernes, octubre 20, 2006
Idiota
2006.oct.20
-Es curioso lo que la distancia puede hacer, ¿no?
-Jeje...La verdad es que si.
Y le da un beso suave, casi imperceptible en los labios....
Ni siquiera se puede hacer una idea, de lo más ligera, de la cantidad de noches que pasó bajo las estrellas, mirándolas, llorando su ausencia bajo ellas, contándoles todos los secretos de los dos...
Hacía apenas dos horas que había llegado ....
Lo siento.
-Es curioso lo que la distancia puede hacer, ¿no?
-Jeje...La verdad es que si.
Y le da un beso suave, casi imperceptible en los labios....
Ni siquiera se puede hacer una idea, de lo más ligera, de la cantidad de noches que pasó bajo las estrellas, mirándolas, llorando su ausencia bajo ellas, contándoles todos los secretos de los dos...
Hacía apenas dos horas que había llegado ....
Lo siento.
martes, octubre 17, 2006
¡¡TE QUIERO!!
2006. oct. 17
Cómeme, muérdeme, saboréame, ámame, ódiame, mátame, apasióname, perdóname, enfádame, entiérrame, bórrame, ignórame, cántame....
Pero por lo que más quieras....
No me olvides.
¡¡¡TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO!!!
¡¡¡CÓMEME!!!
Cómeme, muérdeme, saboréame, ámame, ódiame, mátame, apasióname, perdóname, enfádame, entiérrame, bórrame, ignórame, cántame....
Pero por lo que más quieras....
No me olvides.
¡¡¡TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO, TE QUIERO!!!
¡¡¡CÓMEME!!!
domingo, octubre 15, 2006
La carta
2006. oct. 15
- ¿Y por qué viniste tú aquí?
-Y-¿yo?...pues no lo sé, yo...
Sonríe de medio lado y la mira...Cree saber su secreto, lo que se esconde en su alma romántica y pasional...Pero nunca llegó a saber de un modo cierto lo lejos que se hayaba él de las verdaderas motivaciones de la que más adelante fuese su musa...
Y ella lo miraba a él, con el corazón latiéndole a mil, y sintiendo que él lo sabía todo de ella y nada de él.
Hubo un tiempo en el que gustaban de hablar largas horas, sobre cualquier cosa, y todo apuntaba a que esas conversaciones, las sonrisas de ella, y las miradas de él, llegaría a ser una bonita historia de amor; pero si hay algo que define al destino, y a la vida, es que juega con las personas a su antojo, uniéndolas y separándolas a placer.
Querido:
Espera...sólo espera.
Eso es lo que me hubiese gustado decirte tantas veces, en las que las palabras no me salían, me hubiese gustado gritarte tantísimas cosas, y susurrarte muy pocas. No sé si alguna vez te lo llegué a contar.
Odio susurrar, prefiero gritarlas, porque así los sentimientos se sienten más libres dentro de su continua prisión que son las palabras, y pueden besar el viento con ternura desesperada... No sé si te lo conté... fueron tantos los secretos mentidos, y los abrazos confundidos.
Una vez vi una foto, de dos personas que se abrazaban. Él la abrazaba a ella como si por entre los resquicios que dejaban sus brazos se fuese a escapar su vida, había tanta pasión, tanto deseo en ese abrazo. También me hubiese encantado abrazarte así, pero nunca fui capaz de sentir ese deseo, ese abrazo.
Se me partió el corazón en mil pedazos cuando me dijiste que me amabas, y más cuando descubrí que, cuando hablábamos, te escapabas de mi lado para viajar con la mente al lado de ella. Siempre supe que la amabas, yo también la amé una vez, pero ella me mintió, me traicionó, o tal vez solo yo fui la que se engañó, queriendo creer que estaría a mi lado para siempre, porque ella también me quería... Pero ya nada de eso importa.
Como bien he dicho, se me partió el corazón, y nunca pude volver a recomponerlo cuando vi el "Te quiero" tachado encima de la mesa, y tu silla vacía. Fue demasiado el dolor que sentí...
Te quiero.
Ahora, al releer la carta que ella escribió en la servilleta, sus lágrimas vuelven a derramarse por su rostro, preguntándose por qué no se quedó a esperar su vuelta.
- ¿Y por qué viniste tú aquí?
-Y-¿yo?...pues no lo sé, yo...
Sonríe de medio lado y la mira...Cree saber su secreto, lo que se esconde en su alma romántica y pasional...Pero nunca llegó a saber de un modo cierto lo lejos que se hayaba él de las verdaderas motivaciones de la que más adelante fuese su musa...
Y ella lo miraba a él, con el corazón latiéndole a mil, y sintiendo que él lo sabía todo de ella y nada de él.
Hubo un tiempo en el que gustaban de hablar largas horas, sobre cualquier cosa, y todo apuntaba a que esas conversaciones, las sonrisas de ella, y las miradas de él, llegaría a ser una bonita historia de amor; pero si hay algo que define al destino, y a la vida, es que juega con las personas a su antojo, uniéndolas y separándolas a placer.
Querido:
Espera...sólo espera.
Eso es lo que me hubiese gustado decirte tantas veces, en las que las palabras no me salían, me hubiese gustado gritarte tantísimas cosas, y susurrarte muy pocas. No sé si alguna vez te lo llegué a contar.
Odio susurrar, prefiero gritarlas, porque así los sentimientos se sienten más libres dentro de su continua prisión que son las palabras, y pueden besar el viento con ternura desesperada... No sé si te lo conté... fueron tantos los secretos mentidos, y los abrazos confundidos.
Una vez vi una foto, de dos personas que se abrazaban. Él la abrazaba a ella como si por entre los resquicios que dejaban sus brazos se fuese a escapar su vida, había tanta pasión, tanto deseo en ese abrazo. También me hubiese encantado abrazarte así, pero nunca fui capaz de sentir ese deseo, ese abrazo.
Se me partió el corazón en mil pedazos cuando me dijiste que me amabas, y más cuando descubrí que, cuando hablábamos, te escapabas de mi lado para viajar con la mente al lado de ella. Siempre supe que la amabas, yo también la amé una vez, pero ella me mintió, me traicionó, o tal vez solo yo fui la que se engañó, queriendo creer que estaría a mi lado para siempre, porque ella también me quería... Pero ya nada de eso importa.
Como bien he dicho, se me partió el corazón, y nunca pude volver a recomponerlo cuando vi el "Te quiero" tachado encima de la mesa, y tu silla vacía. Fue demasiado el dolor que sentí...
Te quiero.
Ahora, al releer la carta que ella escribió en la servilleta, sus lágrimas vuelven a derramarse por su rostro, preguntándose por qué no se quedó a esperar su vuelta.
jueves, octubre 12, 2006
Queriendo...te
2006. oct. 12
No puedo hablar de hoy, porque ya es ayer, y me prometí no hablar del pasado, y tampoco puedo hablar de antes de ayer, porque algún día, eso fue mañana.
Sólo me queda hablar de las lágrimas que quise derramar sobre mi almohada, y que nunca la humedecieron.
Porque nunca os entenderé.
"Te escribí el te quiero en el número cinco, y te llevaste el "te", y me dejaste el "quiero", y por eso sigo queriendo...te."
El resto del 5 te lo dejo a ti, As ^^
No puedo hablar de hoy, porque ya es ayer, y me prometí no hablar del pasado, y tampoco puedo hablar de antes de ayer, porque algún día, eso fue mañana.
Sólo me queda hablar de las lágrimas que quise derramar sobre mi almohada, y que nunca la humedecieron.
Porque nunca os entenderé.
"Te escribí el te quiero en el número cinco, y te llevaste el "te", y me dejaste el "quiero", y por eso sigo queriendo...te."
El resto del 5 te lo dejo a ti, As ^^
sábado, octubre 07, 2006
Y así te vas...
2006. oct. 7
-...Y le pasabamos una cuerad al cesto, y ella se lo subia parriba, lo vaciaba, y luego nos lo bajaba con botellas de vino y comida...
-¡¡Ala!! Jajajajajaja. ¿Y el coronel no se daba cuenta?
-No, sus hijas las pelaban, y luego nos pedian el cesto para poner las papas, y mientras nosotros nos bebíamos el vino y la comida. Jajajajaja...
- Que chulo... ¡cuéntame más!
-Bueno, un día me gané un permiso, porque...
Tus palabras acuden a mi memoria cada noche, y en ocasiones lloro con ellas, otras me rio; la verdad es que tenías mucho que contar, y poco tiempo para ello, te habían pasado tantas cosas.
Pero esta vez, no es por tí, o por mí misma por quien acuden tus recuerdos a mis noches, sino por él...
Arrastra tras de sí tanto dolor, tanto sufrimiento, deseos locos de echarse a correr, de huir a los brazos acogedores de su amada, y hundirse en sus besos para siempre; para olvidar, para no setntir más.
Porque ve, como yo, que una persona valiosa se va sin que a él le de tiempo siquiera de despedirse, porque no le dejan. porque no puede, porque es mejor así. Pero aún asi no puede evitar recordar las promesas que le hizo y que no podrá cumplir, y las historias que le tendrá que contar al viento sobre él. Sabe que estará mejor, pero él seguirá sufriendo, porque él vive, y padece su ausencia, y maldice cada segundo que malgastó sin estar a su lado....
Porque la muerte llega cuando uno menos se lo espera, pero siempre hay gente al rededor que lo presencia, y que te ofrece el hombro para que llores, y la mano para levantarte.
Te quiero, Ima.
-...Y le pasabamos una cuerad al cesto, y ella se lo subia parriba, lo vaciaba, y luego nos lo bajaba con botellas de vino y comida...
-¡¡Ala!! Jajajajajaja. ¿Y el coronel no se daba cuenta?
-No, sus hijas las pelaban, y luego nos pedian el cesto para poner las papas, y mientras nosotros nos bebíamos el vino y la comida. Jajajajaja...
- Que chulo... ¡cuéntame más!
-Bueno, un día me gané un permiso, porque...
Tus palabras acuden a mi memoria cada noche, y en ocasiones lloro con ellas, otras me rio; la verdad es que tenías mucho que contar, y poco tiempo para ello, te habían pasado tantas cosas.
Pero esta vez, no es por tí, o por mí misma por quien acuden tus recuerdos a mis noches, sino por él...
Arrastra tras de sí tanto dolor, tanto sufrimiento, deseos locos de echarse a correr, de huir a los brazos acogedores de su amada, y hundirse en sus besos para siempre; para olvidar, para no setntir más.
Porque ve, como yo, que una persona valiosa se va sin que a él le de tiempo siquiera de despedirse, porque no le dejan. porque no puede, porque es mejor así. Pero aún asi no puede evitar recordar las promesas que le hizo y que no podrá cumplir, y las historias que le tendrá que contar al viento sobre él. Sabe que estará mejor, pero él seguirá sufriendo, porque él vive, y padece su ausencia, y maldice cada segundo que malgastó sin estar a su lado....
Porque la muerte llega cuando uno menos se lo espera, pero siempre hay gente al rededor que lo presencia, y que te ofrece el hombro para que llores, y la mano para levantarte.
Te quiero, Ima.
martes, octubre 03, 2006
Eco
2006. Oct. 3
Ecos....cuando abro la puerta de la habitación y no estás, cuando la radio deja de sonar... Ecos de ayer, de hoy; ecos de caricias, de besos que no me diste, que no te di...
El eco de las palabras que se quedaron en mi garganta, eco de las palabras que hicieron que mis ojos llorasen. Ecos de risas compartidas, solas, abandonadas y acogidas.
Aún queda el eco de tus pasos por la calle, el de las personas que caminaron ayer por ella; si escuchas bien, podrá contarte una historia...
¿La oyes?
El mundo está compuesto de ecos que nunca se han dicho, y de coincidencias destinadas, compuestos de mi, de ti...
Pero sobre todo, el eco está compuesto de la soledad que sentí cuando te fuiste... y no te vi.
Ecos....cuando abro la puerta de la habitación y no estás, cuando la radio deja de sonar... Ecos de ayer, de hoy; ecos de caricias, de besos que no me diste, que no te di...
El eco de las palabras que se quedaron en mi garganta, eco de las palabras que hicieron que mis ojos llorasen. Ecos de risas compartidas, solas, abandonadas y acogidas.
Aún queda el eco de tus pasos por la calle, el de las personas que caminaron ayer por ella; si escuchas bien, podrá contarte una historia...
¿La oyes?
El mundo está compuesto de ecos que nunca se han dicho, y de coincidencias destinadas, compuestos de mi, de ti...
Pero sobre todo, el eco está compuesto de la soledad que sentí cuando te fuiste... y no te vi.
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